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miércoles, 5 de febrero de 2014

ACEITE DE KRILL



Atiinflamatorio y antioxidante
Mejora la salud cardiovascular
Mejora la concentración y memoria
Mantiene las articulaciones saludables
Estabiliza los niveles de glucosa
Ayuda al funcionamiento del cerebro y sistema nervioso
Reduce el colesterol y lípidos en sangre
Optimiza el sistema inmune
Regula el estado de animo
Mejora la salud de la piel
Previene los daños provocados por radicales libres




Parecido a los otros aceites de pescado, el aceite de krill es además fuente de fosfolípidos y astaxantina.


    Sabemos que los ácidos grasos omega 3 EPA y DHA se han de tomar de forma externa, ya que nuestro organismo no es capaz de elaborarlos. Con un perfecto equilibrio entre omega 3 y 6.

    El aceite de Krill también frente a los otros tipos de pescado, tienen gran estabilidad, no se enrancia tan rápidamente como pueden hacerlo otro tipo de aceite de pescado.

     No produce reflujo ni sensación de gusto a pescado a diferencia de algunos aceites. Si produce reflujo indica un sistema digestivo algo alterado en lo que respecta al PH. Por lo que en esos casos es aconsejable acompañarlo de alimentos. Aunque en breve ayudará a recuperar esa alteración y a normalizarse.

    En el organismo, estos ácidos grasos forman parte de la sangre y de las membranas celulares, y son precursores de muchas reacciones esenciales del metabolismo.

Frente a los otros tipos de aceites, los fosfolípidos permiten una mayor absorción de las otras sustancias que contienen, vitaminas y antioxidantes.